«Mas para vosotros que teméis mi nombre, se levantará el sol de justicia con la salud en sus alas; y saldréis y saltaréis como terneros del establo.» —Malaquías 4:2

El girasol es una flor que lleva ese nombre debido a que desde que sale el sol gira en su dirección y lo sigue a medida que el sol se va poniendo en el horizonte. Para todos aquellos que amamos al Señor, Él es nuestro sol de justicia. Su luz ilumina nuestro caminar y sus alas nos envuelven con calidez sanadora. Seamos como el girasol y nunca quitemos nuestra mirada de Dios.