Protégeme, oh Dios, pues en ti me refugio. Yo dije al Señor: Tú eres mi Señor; ningún bien tengo fuera de ti. Salmos 16:1-2

Nada es más valioso en este mundo que nuestro Dios. No podrás encontrar mayor protección y seguridad que la que Dios te puede ofrecer. ¿Por qué poner nuestra confianza en algo o alguien fuera de Dios?