Devocional del



«Hijo mío, presta atención a mi sabiduría, inclina tu oído a mi prudencia, para que guardes la discreción, y tus labios conserven el conocimiento.»  —Proverbios 5:1-2

Cuando escuchamos a alguien hablar más de la cuenta acerca de alguien o de algo, en realidad está hablando de sí mismo. De su imprudencia e insensatez. Ya que el hombre y la mujer que son sabios aman la discreción.